Hola:
Entré al sitio en que se reúnen y no tengo nada más que
felicitarlos por la lucha que dan. Por mi parte soy una mamá abandonada
hace 10 años, el padre de mis dos hijos tiene mucho poder económico.
Jamás le he hecho problemas por nada; trabajo y harto para mis hijos, él
aporta una cantidad irrisoria en relación a sus ingresos, pero no me
importa.
Sé de la impotencia ante las injusticias y conozco el sabor de la
impunidad. HAce años me demandó por régimen de visitas y jamás le
había negado que viera a mis hijos, al contrario fomentaba los
encuentros. La jueza entrevistó a mis hijos pues él lo pidió. Mis hijos
hablaron eran pequeños y relataron a la jueza de cómo debían acompañar
a buscar a las "amigas" de su papá y todo lo que eso implicaba.
La jueza determinó sólo un día a la semana para verlos, por mi parte le
ofrecí firmar una autorización para que los viera cuando quisiera, sólo
dos cosas pedí : que se respetara la voluntad de mis hijos si no querían
ir o si querían venirse a casa y, que no me los fuera a robar
llevándoselos lejos.
Les cuento que hace 4 meses que no visita a mis hijos, pues le pidieron
que por favor no combinara su "amiga" con ellos y se enojó.
Pero en otras ocasiones ha estado 9, 6 y 7 meses sin visitarlos, y cuando
lo hace no es más de una o dos horas.
Lo peor es que él INVENTA una imagen, por lo que miente descaradamente:
que yo no le permito ver a los hijos, que los niños (ahora lolos) no
quieren. He visto cómo mis hijos lloran en Navidad y en sus cumpleaños,
pues él ni se acuerda, mis hijos se enteran de las visitas que hace a los
primos y no entienden por qué a ellos sus hijos, no los visita... les
cuento con un inmenso dolor de madre, pues mis hijos no sabían cómo era
su papá, yo oculté muchas cosas pues siempre respeté que fuera su
padre. Veo como crecen mis hijos y cómo lo han lbuscado, pero él les
contesta a través de la secretaria o simplemente no cumple con devolver
el llamado, mis hijos ni siquiera saben del número de teléfono de su
domicilio. Saben la pena inmensa que siento por mis hijos y la rabia por
todas las mentiras que él sostiene, guardo silencio siempre y sólo
espero...
Así como Uds. sufren pues no pueden ver a sus hijos, así sufro por el
desprecio que hace el padre a mis niños y se muestra como un padre
ejemplar, sé de llorar de impotencia y dolor por el daño ocasionado, por
eso los entiendo. No todas somos brujas, ni todos luchan como Uds.
Espero que les vaya bien a todos y a cada uno, y recuerden que la justicia
de los Hombres es una, pero la justicia de Dios (cualquiera sea el
concepto que de Él tengan) es otra: siempre llega y Uds. recuperarán a
sus hijos en algún momento, las mentiras no se sostienen en el tiempo, la
verdad se hará presente. Sé que es difícil estar en sus zapatos, pero
con calma y mucho amor, sus hijos volverán a Uds.
De todo corazón anhelo para Uds. que el momento del reencuentro con sus
hijos sea pronto y dure mucho, lo suficiente para manifestarles su
profundo e incondicional AMOR de PAPÁ.
Con profunda solidaridad
MAMÁ POR SIEMPRE
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