Caso Montaje
Mi nombre es Francisco tengo 28 años y soy estudiante de Ingeniería Civil
Informática.
Mi hija nació el 21 de noviembre del 2002 en
Valparaíso. Mantuve una relación tormentosa con su madre hasta julio del
2006 cuando por el bienestar de mi hija decidí separarme de su madre. Mi
intención era seguir siendo el padre responsable que día a día llevaba a
su hija al jardín por la mañana y en la tarde la pasaba a buscar. Pero no
ha sido posible, pues la madre de mi hija siempre me sostuvo que si yo no
aceptaba sus reglas pagaría con la perdida de mi hija. Hasta el día de hoy
esta mujer se ha burlado de mi paternidad, ha violado todos los derechos de
mi hija, y todo esto bajo el amparo de la justicia chilena. En agosto del
2006 presenté una demanda por visitas en el tribunal de familia de Viña
del Mar. Burocracia, ineficiencia, falta de criterio, discriminación de mi
condición de hombre, abuso de poder y por sobre todo una falta enorme de
ética profesional son los componentes de un enredo de causas en tribunales
de Familia, de Garantía y de Fiscalías de Viña del Mar y Valparaíso los
que le han impedido a Susana mi hija seguir disfrutando del inmenso amor que
tengo en mi corazón por ella. Paso noches llorando por ella, la hecho de
menos cuando veo a un padre jugando con su hija en una plaza, por mi trabajo
veo a diario a niños de su edad (5 años) y debo esforzarme por no caer en
la melancolía y seguir adelante. Más de 1 año y medio que no la puedo
ver, que no la puedo abrazar, que no puedo escuchar su dulce voz diciéndome
papá. ¿Cuánto más tendré que esperar? ¿Cuándo los jueces de Familia
se darán cuenta que mi hija era un niña feliz cuando me tenía a su lado y
que ahora es un niña triste, con mirada cabizbaja producto de que su madre
le ha inculcado un terror hacia mi persona? ¿Cómo un juez no puede darse
cuenta de la manipulación maternal que llevó a mi hija a expresar "mi
papito quiere que yo me vaya al cielo"?.
Cada día que pasa, es un día donde a mi hija le
inculcan a aterrorizarse con mi persona, a odiarme. ¿Quién detendrá a su
madre?
No quiero que mi hija termine con graves problemas de
personalidad, que un día decida acabar con su vida después de sentirse
cómplice de las maquinaciones de su madre para destruirme.
Basta ya, basta de de destruir la inocencia de niños que
solo merecen ser felices con sus padres.
No permitiré que esta injusticia destruya a mi hija.
Cronología
Caso Montaje