Proyecto de ley:
Proponen que los padres separados compartan la tuición de
los hijos
Domingo 15 de junio de 2008
CARMEN RODRÍGUEZ F.
Noticia
Original

Una moción parlamentaria busca que mamás y papás que viven separados
tengan los mismos derechos y obligaciones frente a sus hijos.
"Si los padres viven separados, a la madre le toca
el cuidado personal de los hijos". Así lo dispone el artículo 225 del
Código Civil, manteniendo la idea original, de 1855: a la mujer le
corresponde cuidar a los hijos en caso de una separación.
Desde entonces, muchos cambios se han vivido en la
sociedad chilena. Y de aquel padre separado que aparecía cada 15 días para
salir de paseo se ha pasado en forma creciente a papás que, aunque no vivan
con ellos, diariamente llevan a los niños al colegio o, por las tardes, les
ayudan a hacer tareas.
Un proyecto de ley intenta reflejar ese cambio cultural.
Presentado por los diputados Álvaro Escobar (independiente) y Esteban
Valenzuela (ChilePrimero), el miércoles ingresó a la Cámara de Diputados,
buscando modificar parte del Código Civil. Para el Artículo 225, se
propone: "Si los padres viven separados, el cuidado personal de los
hijos corresponderá en principio a ambos padres en forma compartida".
Según relata el diputado Valenzuela, el proyecto fue
suscrito también por Ramón Barros (UDI), Sergio Bobadilla (UDI) Juan
Bustos (PS), Francisca Chauán (RN), Ximena Valcarce (RN), Jorge Sabag (DC)
y los independientes Eduardo Díaz y Alejandra Sepúlveda. Varios de ellos
solicitarán que sea puesto en tabla durante julio en la Comisión de
Familia.
La tuición compartida -que ya existe en varios países
europeos y en 19 estados norteamericanos- apunta a que los derechos y las
obligaciones de la crianza sean compartidos por el padre y la madre, en
forma independiente de con cuál de ellos vivan los hijos.
A juicio de Soledad Larraín, psicóloga infantil y
consultora de Unicef, un cambio de la ley en ese punto es positivo: alivia
las responsabilidades de las mujeres, les da oportunidades a los hombres y
les permite a los niños contar en lo cotidiano con ambos progenitores.
"Uno de los costos de la separación es que se produce el alejamiento
del padre en la crianza y se priva a los hijos de un contacto cotidiano y
permanente con él", dice.Según ella, este proyecto está reflejando
un cambio cultural que ya está ocurriendo en la sociedad chilena. En forma
creciente, los hombres separados están demandando más tiempo con sus
hijos.
Así lo reflejan las cifras de demandas por visitas -la
mayoría presentadas por hombres- que han ingresado a los tribunales en los
últimos años: en 2005 fueron 5.662; y en 2007 llegaron a 20.446.
En el Servicio Nacional de la Mujer (Sernam) ven con
buenos ojos que un cambio como éste se empiece a discutir. "Hay que
tener en cuenta que el Código Civil da cuenta de normas culturales de otra
época, y que fue redactado por hombres en tiempos en que las mujeres ni
siquiera eran ciudadanas", advierte Marco Rendón, jefe jurídico del
Sernam.
Alienación parental
El proyecto busca "fortalecer la integridad del
menor" y resguardar que tenga "la mejor calidad de vida posible en
caso de que los padres vivan separados", según su texto.
En función de eso, otros cambios que propone al Código
Civil apuntan a evitar aquellas situaciones en las que uno de los
progenitores intenta alejar al hijo de su ex cónyuge, desprestigiándolo y
obstaculizando sus visitas, lo que es conocido como el Síndrome de
Alienación Parental (SAP).
Una de las motivaciones que tuvieron para presentar el
proyecto fue "ver a esos padres destruidos a los cuales no se les deja
ver a sus hijos", explica Esteban Valenzuela, aludiendo a los
integrantes de la organización "AmordePapá.org", impulsores de
la iniciativa legal.
En ese punto, el proyecto propone que un progenitor pueda
solicitar la tuición de su hijo en caso de que su ex cónyuge incurra en
conductas de SAP.
Frente a este aspecto del proyecto, profesionales
expertas en familia muestran distancia. "Una ley debe regir para lo
general, y aquí se está aludiendo a un síndrome que representa una
patología; además, se hace muy difícil su aplicación legal porque se
refiere a conductas que son muy difíciles de probar", dice la abogada
Lucía Aguilera.
Ella propone, a cambio, que se modifique la Ley de
Menores, "sancionando en forma estricta el incumplimiento del régimen
comunicacional (de visitas)".
Posibilidad de acuerdos
Según David Abuhadba, líder de "AmordePapá.org",
la tuición compartida es fundamental para que la mediación familiar
funcione: "No se puede negociar cuando uno de los dos tiene todas las
de ganar. Hay que hacerlo en igualdad de condiciones".
Sin embargo, la psicóloga Soledad Larraín considera que
los cambios a la ley no garantizarán por sí solos una mejor relación de
los ex cónyuges ni el éxito de las mediaciones. "Si hay un divorcio
confrontacional, la ley no va a facilitar los acuerdos. Sin embargo, puede
ser una motivación para que los padres posterguen sus diferencias: para
mantener una tuición compartida, es fundamental que haya una comunicación
fluida entre ambos".
ALZA
12.927 DEMANDAS por tuición fueron presentadas en 2007,
la mayoría por hombres. En 2005 fueron 3.662.