La Espiral Perversa

¿Hasta cuándo?

“LA ESPIRAL PERVERSA”:

UN FENÓMENO DE MALTRATO QUE SE REPITE DÍA A DÍA Amigos: Sabemos que muchos de ustedes han sufrido este sistemático maltrato de los Tribunales de Familia, se trata de “La Espiral Perversa”, que consiste en lo siguiente, paso a paso, explicado de manera sucinta, para no sobrecoger aún más con tanto detalle escabroso y doloroso:

1. Te separas de tu pareja y como existe una ley prehistórica (Artículo 225 del Código Civil), las madres se convierten automáticamente en las DUEÑAS DE LOS HIJOS y nosotros, los padres, SOMOS LOS PROVEEDORES.

2. La madre se quiere desquitar contigo y se aprovecha del control absoluto del hijo para “joderte la vida” las veces que quiera y con la intensidad que su mente perversa sea capaz de maquinar.

3. Las juezas -muchas de las antiguas y algunas de las nuevas-, a pesar de que interpongas los escritos que quieras por incumplimiento de relación directa y regular, contemplan gozosas cómo su colega de género “basurea” y controla al padre que quiere estar presente en la vida de su hijo.

4. Tu desesperación aumenta y tratas de ver a tu amado hijo yendo al domicilio de la madre y, con tu sola presencia, te ganas automáticamente una acusación falsa de Violencia Intrafamiliar (VIF), con prohibición de acercamiento al mencionado domicilio y tu hijo se queda 10 meses, un año o dos años -dependiendo de la incompetencia del tribunal- sin padre -o bueno, mejor dicho con el “nuevo padre” de turno escogido por la DUEÑA DEL NIÑO.

5. Aún así, eres un padre que quiere estar presente y que amas por sobretodo a tu hijo, entonces decides recurrir al colegio, pero allí ya tienes tu imagen destruida y hasta la profesora del curso de tu hijo en tu contra. Entonces la madre va y te acusa de violentar el espacio educacional de tu hijo y te genera una nueva VIF, que te impide acercarte a 200 metros del colegio de tu hijo -está resolución, obviamente, tiene su plantilla lista para copy/paste-, y nuevamente te destruyen el alma, el corazón y la vida, alejándote por meses de tu hijo.

6. Pero la espiral continúa, con todo lo destruido sicológicamente que estás, la juezas, mientras luchas por estar con tu hijo, deciden que es el momento PRECISO para mandarte a hacer una evaluación sicológica… y como, seguramente, puedes salir mal evaluado, catalogado como “ser violento” y, según criterio judicial, un “peligro para tu hijo”, deciden mandarte a terapia…

7. Mientras esto ocurre la madre ya le ha desarrollado el Síndrome de Alienación Parental (SAP) -o maltrato sicológico, que es lo mismo, entiéndanlo juezas- en grado ya intermedio a tu hijo, quien ni te ve… con suerte, sabe tu nombre.

8. Entonces, la espiral continúa, pues logras tener un contacto restringido con el niño, y ahora la madre te “pone la guinda” y te acusa de ABUSO SEXUAL en contra de tu propio hijo. Quedas devastado, irritable al máximo, tu jefe hace rato que te mira raro en el trabajo, ya ni sales, apenas te alimentas, tu vida se sigue pudriendo… y OJO, no te olvides, DEBES seguir pagando la pensión, porque no sólo es una obligación legal -como declara la Ministra del Sernam, Laura Albornoz-, sino porque es tu deber ¡MORAL! Ya sabes esa plata servirá para que la madre de tu hijo continué con su maltrato en tu contra y en contra del propio niño (SAP). Y a propósito de plata, las juezas que permiten esto siguen cobrando sueldos millonarios y declarando a los medios de comunicación, ante los reclamos de los padres, que los Tribunales de Familia “están colapsados” (ver El Colapso Ético de las Juezas de Familia). ¿Habrá una gota de moral es esto?

9. Así sigue pasando el tiempo y tu hijo ya te odia. El SAP se ha consumado en su grado máximo, más severo, entonces ahora qué mejor excusa para la madre perversa que decir que no cumple con el régimen, pues ya es el niño el que dice que no quiere verte… Y las juezas ignorantes y discriminadoras insisten ahora en su maltrato sicológico desde su estrado enviándote a ti y al niño a una terapia de recomposición de vínculo y con contactos de tres horas con tu hijo en las “agradables” dependencias del tribunal, con consejeras técnicas que llegan a supervisar y preguntan: “Señor, ¿y quién determinó la visitas aquí?” (¿Algún comentario, señor o señora lector? Esto no es ficción, es la realidad). Ah, y las terapias de recomposición de vínculo son imposibles de realizar pues la madre sigue ejerciendo el secuestro emocional sobre su propio hijo, gracias a las juezas que lo permiten, y la siquiatra de turno evacua un informe después de 4 meses informando que NO PUEDE HACER LO SOLICITADO POR LA JUEZA.

10. Tu jefe materializa sus malas caras en una carta que hace oficial tu despido, te quedas en la calle, ya ni la pensión puedes pagar, la orden de arresto es decretada inmediatamente y debes pernoctar en la cárcel. Sin plata, sin trabajo, sin hijo… destruido. ¿para qué seguir viviendo? HAY MUCHO SUICIDIOS DE PAPAS DESESPERADOS, ¡¿Cuántos más debemos tolerar para que las juezas apliquen con criterio la ley?!

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