Tengo 2 años de separado de una unión de hecho y la pesadilla esta lejos de terminar.

Siempre que se toca el tema de los tribunales de familia se muestran los casos de separaciones con el prisma de la mujer que no logra sacarle ni un peso al padre de sus hijos, este ni siquiera los visita y la mujer pasa las mayores pellejerías siempre sufriendo y tratando de salir adelante junto a su prole.

Ahora tengo claro que eso se logra en gran parte por la muy mala forma de aplicar la ley en los tribunales de familia. Pagan justos por pecadores y sinceramente hoy preferiría estar de lado de los pecadores, de los desgraciados y todos los epítetos imaginables para quienes no pagan la pensión alimenticia de sus hijos.

Mi gran error fue querer continuar preocupándome de mi hija luego de separarme de alguien con quien nunca estuve casado. Mal comienzo. Ella se quedó en mi casa con todos los gastos pagados por mí, tarjeta de crédito, dinero en efectivo, plan de salud y teléfono celular que usaba ingeniosamente para insultarme. Aún así me demandó y fue mi primer encuentro con la ley. Reconozco que he recibido mejores tratos.

Por ver a mi hija firmé un acuerdo de pensión tan alto que simplemente era imposible de cumplir, en ese momento no pensé que yo también necesitaba seguir viviendo, esto incluía que debía hacerme cargo además de pagar el dividendo de mi casa, donde vive mi hija y su madre y de donde después de 9 años de trabajo para comprarla y amoblarla solo logré sacar mi ropa en 2 bolsas de basura, una bicicleta y algunos recuerdos de familia.
Meses después, en un lapsus de claridad de parte de ella, llegamos a un nuevo acuerdo económico donde se rebaja el monto inicial no sin antes ver las solicitudes de arresto en mi contra por pensiones impagas que si estaban pagadas directamente a ella notarialmente. Extrañamente el 2º juzgado de familia no acogió ese nuevo acuerdo, asunto del que solo mucho después me entero. Curiosamente tampoco ha acogido las reiteradas solicitudes de audiencia que he presentado para explicar la situación pero si ha acogido todos los requerimientos de mi ex conviviente.
Ese acuerdo por supuesto demuestra que no tiene mayores necesidades económicas porque fue absolutamente voluntario.

Ahora casi un año después en un nuevo lapsus, esta vez de oscuridad, solicita se me arreste por pensiones impagas relacionadas con el acuerdo original, adeudo por ello mas de $3.000.000. Sin tomar en cuenta que existe un acuerdo posterior firmado por ella notarialmente y debidamente presentado. No tengo otra posibilidad que irme a prisión porque no cuento con ese dinero. Y lo peor viene ahora porque junto a la orden de arresto vino también arraigo y por las características de mi trabajo debo viajar, entonces ante esa incapacidad que va contra las obligaciones que impone mi contrato de trabajo se me ha solicitado amablemente la renuncia

Resumiendo. No puedo pagar esa cantidad, me arrestan por “no cumplir”, me despiden de mi trabajo porque tampoco puedo cumplir y entonces menos posibilidades tengo de pagar la pensión alimenticia de $ 271.000 que la Jueza del 2º Juzgado de familia me acaba de aumentar según ella reajustados por IPC mas el pago del dividendo de la casa donde vive mi hija con su madre que asciende a $ 188.000 dando un total de $ 459.000 mensuales que tengo muy claro no iran en directo beneficio de mi hija, es tan difícil para los señores que dictan sentencia hacer ese simple ejercicio mental..? Sin trabajo como pago el dividendo, como pago la pensión….?
Que podría “huir del país sin que nadie me lo impidiera” dice el abogado de la contraparte… Señor abogado no sé si ud. Lo haría pero yo no dejaría sola a mi hija y justamente por eso estoy en esta situación…porque me interesa mi hija, a quienes no le interesan sus hijos simplemente no se arriesgan a que los destruyan…es así de simple.

“Corresponde se le apremie con arrestos hasta que pague” dice la solicitud enviada por la contraparte…..Bueno. No tengo como pagar. Me condenarán a lo imposible…?

Es tan simple solicitar una orden de arresto. Un simple formulario fotocopiado y llenado a mano, unas fotocopias mas y el futuro de quien supuestamente depende el de nuestros hijos está echado….No mas de 15 minutos y las consecuencias no son medidas por nadie.

Hace un tiempo atrás me encontré con Carlos, un amigo ex vecino de mi antigua casa y anecdóticamente esposo de la mejor amiga de mi ex conviviente. Me contó su historia extrañamente similar a la mía pero el iba un paso adelante, ya había sido sacado de su casa por violencia intrafamiliar, nunca comprobada pero al parecer eso da lo mismo. Ya había sido despedido de su trabajo como consecuencia de su “inestabilidad”, no podía encontrar trabajo por sus antecedentes y las ordenes de arresto por pensiones impagas llovían como en los mejores inviernos sureños, tampoco podía ver a sus hijas ni siquiera acercarse a menos de 300 metros de ellas. Como corolario un montón de deudas impagas que lo tenían en la otra condena, la de Dicom.

Yo no voy tan adelantado, se solicitó orden de arresto en mi contra, puedo ver a mi hija solo cuando a la madre le acomoda. Aunque si ya comenzaron mis problemas laborales porque la orden de arraigo que acompaña a la de arrestó no me deja salir del país lo que es una de mis funciones laborales.

Afortunadamente mi ex vecino solucionó todos sus problemas, un Jueves por la noche se suicidó. Según su parecer y desesperación una soga en el cuello fue más justa y accesible que todo el aparataje de tribunales.

Eso es justicia…? Es la salida que nos queda a quienes si queremos hacernos responsables y aportar en la vida de nuestros hijos después de una separación…? Esa es la razón de ser de los juzgados de familia…? Dejar sin salida a quienes quieren enfrentar la situación y se hacen presentes..? O son una fabrica de “desgraciados”, así se les llama a quienes no dan la cara a sus responsabilidades de padre. Pero como hacerlo si quienes lo hacen son fustigados hasta obligarlos a tomar una decisión tan desesperada como la de Carlos.

No nos extrañemos entonces si las encuestas dicen que la tasa de matrimonios en Chile ha bajado a niveles alarmante, casi tan alarmantes como la de nacimientos. Casarse y tener hijos es en esto último, lo digo por propia experiencia, ya ponerse la soga al cuello y rogar para que la madre de nuestros hijos no patee la banca que nos sostiene.

Conclusión a quienes están pensando en separarse tienen dos opciones: Ser “desgraciados”, desaparecer y dejar a sus hijos sin padre porque si intentan hacerse cargo de sus responsabilidades tengan en cuenta que existe la posibilidad de en el futuro tener que patear su propia banca y de todos modos los hijos se quedan sin padre. Será esa la labor de los juzgados de familia..?